6/5/2016
Nuevos escenarios y la búsqueda de un público más heterogéneo y diverso son algunos de los elementos de un formato novedoso basado en la calidad y la eficiencia

El pasado miércoles 27 de abril, en reunión mantenida por la Comisión organizadora de la Caracolá Lebrijana se acordó por unanimidad de todas las entidades y personas presentes modificar el formato de la Caracolá Lebrijana.
Una decisión en la que prima un objetivo primordial: garantizar la viabilidad de un festival flamenco referente en Andalucía desde hace más de 50 años.
La mayor eficiencia económica de la cita flamenca constituye, asimismo, una de las claves para su transformación. Las costosas infraestructuras efímeras serán sustituidas en favor del aprovechamiento de otros espacios y equipamientos culturales dotados técnicamente para albergar tanto eventos complejos como otros de menores requerimientos.
Este cambio de formato plantea poner en valor nuevos escenarios y espacios patrimoniales que intentarán atraer a un público más heterogéneo, siguiendo el ejemplo de otras citas flamencas de referencia indiscutible en Andalucía, como la propia Bienal de Sevilla o el cercano Festival de Jerez.
La quincuagésimo primera Caracola Lebrijana desarrollará cursos de formación, mesas redondas, conferencias, exposiciones y, por supuesto, mucho cante, toque y baile que se desarrollarán en escenarios como el del Teatro Municipal Juan Bernabé, el Patio de la Asociación Juan Díaz de Solís o el de la Clavería de la Parroquia de Nuestra Señora de la Oliva, Patio de la Casa de la Juventud, el patio de la Casa de la Cultura, antiguas Bodegas del Marqués de San Gil, la Peña flamenca Pepe Montaraz, etc. todos ellos con un remarcado componente patrimonial en la ciudad. Esta edición también buscará el maridaje entre gastronomía, vino y flamenco, un trinomio que favorecerá la participación activa del sector hostelero de la ciudad.
La reunión de la Comisión, presidida por la delegada de Cultura y Turismo del Ayuntamiento, Tamara Carrasco, constituyó un importante paso en el proceso de transformación de un festival que, tras medio siglo de historia, necesita seguir creciendo. Además, contó con la activa participación de representantes de la Peña Flamenca Pepe Montaraz, de la Hermandad del ECCE-HOMO, de la Asociación por el Progreso del Pueblo Gitano de Lebrija, Cope Lebrija, amantes y aficionados cabales que aportaron su saber, experiencia y compromiso para seguir apostando por la defensa, promoción y dignificación del flamenco de Lebrija como una de las señas de identidad que mejor nos define.

























